Todos hemos oído hablar de aranceles, sobre todo cuando se trata de transporte de mercancías, importación y exportación. Sin embargo, este término, y todo lo que se esconde detrás de él, genera muchas dudas a la mayoría de personas: ¿Qué es un arancel? ¿Por qué es importante? ¿Qué tipos existen y cómo afectan al consumidor? En este artículo te vamos a contar todo lo que debes saber sobre los aranceles en el ámbito del transporte de mercancías a nivel internacional.

Empecemos por el principio. Los aranceles son una tasa o impuesto que se aplica, principalmente, a los productos de importación. Si bien también existen los aranceles de exportación, son mucho menos habituales. Estos impuestos tienen dos objetivos principales:

  1. Proteger las industrias y productos nacionales. Estas tasas ejercen una labor disuasoria que busca que se haga un menor consumo de productos importados y se priorice la producción del propio país.
  2. Recaudar. Aunque no es el principal objetivo de los aranceles, el cobro de estas tasas también se hace con fines recaudatorios. Estos impuestos en la importación de mercancías se traducen en un aumento de los ingresos del país.

Tipos de aranceles

Existen 3 tipos principales de contribución a la hora de hacer importaciones de mercancías a nivel internacional Cada una de estas tipologías se diferencia por su aplicación. Te las explicamos con más detalle a continuación:

  • Aranceles ad valorem: el impuesto equivale a un porcentaje del valor de aduana de la carga o mercancía. Por ejemplo, si se aplica un arancel del 10% del valor del producto en aduana a una carga que vale 100€, el importador deberá pagar un impuesto de 10€ al gobierno.
  • Aranceles específicos: la tasa se establece en función de la cantidad o el volumen de la carga, sin tener en cuenta el valor de la mercancía. Por ejemplo, se establece que la tasa por cada 1000 kg es de 100€.
  • Aranceles combinados o mixtos: como su nombre indica, se trata de una combinación de los dos tipos anteriores. Es decir, se reclama un porcentaje del valor de la mercancía que se suma al impuesto por volumen o cantidad. 

Además, también existe el conocido como arancel 0. Se refiere a casos concretos en los que existe un acuerdo previo para la libre circulación de mercancías entre dos o varios países. Esto se conoce como los tratados de libre comercio (TLC).

Consecuencias de los aranceles en importación

Conociendo toda esta información, no nos puede sorprender que estas contribuciones tengan un efecto en la industria y en la importación de mercancías. Como decíamos, uno de los objetivos de estos aranceles es el de proteger la industria nacional. Y así es. La obligación de pagar estas tasas ayuda a reducir la competencia exterior, ya que aumenta el precio de los productos importados y, en muchos casos, los sitúa por encima de la media del país.

Sin embargo, estos impuestos también pueden generar rifirrafes entre países y terminar en guerras comerciales. Se puede entrar en un juego de reciprocidad de aranceles que deteriore las relaciones comerciales internacionales. Evidentemente, si esto ocurre, el flujo de importaciones y exportaciones se verá afectado negativamente. Por ejemplo, si se aplican tasas muy elevadas, las exportaciones españolas se pueden reducir por un incremento de los aranceles en los países de destino.

Es evidente que también hay un efecto de estos impuestos en el consumidor final del producto. La consecuencia directa de un arancel es el aumento de precio de la mercancía y esto se ve reflejado en el coste que le supone al cliente final. El importador debe cubrir este gasto contributivo de algún modo y esta es la forma más habitual de hacerlo. 

Aranceles en España y la Unión Europea

En España, al igual que en otros países de la Unión Europea (UE), la política arancelaria es gestionada a nivel comunitario por la misma UE. La UE es un mercado común en el que se ha establecido una unión aduanera, eliminando los aranceles entre sus países miembros y aplicando tasas comunes a las importaciones procedentes de fuera de esta zona territorial. 

Además, la UE ha negociado también tratados de libre comercio con varios países y regiones, eliminando o reduciendo estos impuestos en el intercambio comercial de mercancías. España, como miembro de la unión, se beneficia también de estos acuerdos comerciales. Por otro lado, la UE ha establecido regulaciones y estándares para garantizar la seguridad y la calidad de los productos que entran en el mercado europeo. 

Por supuesto, la gestión de estas tasas es parte del trabajo que se realiza en la logística aduanera, algo en lo que somos expertos en Ibercóndor. Si tienes cualquier pregunta o necesitas ayuda para gestionar los trámites de tus mercancías en aduanas no dudes en contactar con nosotros. Nuestro equipo de especialistas estará encantado de asesorarte.