Las tasas y su gestión son una parte imprescindible de la logística en el transporte de mercancías, como ocurre en cualquier sector. En el artículo de hoy vamos a centrarnos en analizar los impuestos especiales, también conocidos por sus siglas IIEE. Se trata de tributos de carácter indirecto que se aplican sobre el consumo de bienes o servicios concretos (como por ejemplo las bebidas alcohólicas o los hidrocarburos). Son tasas de carácter lineal sin relación con la renta disponible.

Los impuestos especiales tienen una aplicación específica ya que afectan solamente a un determinado grupo de bienes y servicios que, dadas sus características o efectos, son elegidos por el gobierno o la autoridad tributaria para ser sujetos de un impuesto particular.

¿Qué tipos de impuestos son, a qué productos se aplican y quién los paga?

Este tipo de tasa se conoce como un impuesto indirecto, ya que, como decíamos, recae solamente sobre bienes específicos. Además, estas tasas gravan en fase única la fabricación y la importación de productos en el ámbito territorial, así como la matriculación de ciertos medios de transporte, el suministro de energía eléctrica y la puesta a consumo de carbón.

Teniendo esto en cuenta, existen diferentes tipos de impuestos especiales: los de fabricación, el impuesto especial sobre la electricidad, el impuesto especial sobre el carbón, el impuesto sobre las labores del tabaco y los impuestos especiales sobre determinados medios de transporte.

Los bienes o productos que están sujetos a los impuestos especiales de fabricación son aquellos que son objeto de impuestos sobre el alcohol y las bebidas alcohólicas (bebidas derivadas, bebidas fermentadas, cerveza, vino, etc.). Mientras que el impuesto sobre hidrocarburos se aplica en gasolinas, gas natural, biocarburantes, etc., y el impuesto sobre las labores del tabaco afecta a cigarrillos, tabaco para liar, etc.

Todas estas tasas especiales se aplican a prácticamente todo el estado español, tanto en el territorio peninsular como en las Islas Baleares. Sin embargo, hay algunas excepciones. Las Islas Canarias cuentan con fiscalidad propia en materia de hidrocarburos y labores del tabaco (aunque sí se aplican los impuestos sobre el alcohol). Por su parte, en Ceuta y Melilla solamente se aplican las tasas que gravan los hidrocarburos y las labores del tabaco.

Características de los IIEE

Los impuestos especiales tienen una serie de características que los definen. Son las siguientes:

  • Indirectos: recaen sobre el consumo, que es una expresión indirecta de la riqueza de una persona.
  • Reales: la obligación tributaria no se relaciona con la persona que paga, sino sobre el consumo del bien.
  • Objetivos: no consideran las circunstancias particulares del sujeto que paga el impuesto.
  • Instantáneos: se devengan en cada transacción
  • Monofásicos: se grava solo una fase del proceso de comercialización.

¿Quién debe declarar y pagar estos impuestos y quién está exento?

En caso de tener que declarar y pagar cualquiera de estos tipos de impuestos especiales, la responsabilidad recaerá sobre: 

  • La fábrica o el depósito fiscal, es decir, los depositarios autorizados.
  • La empresa o persona que tenga la obligación de pagar la deuda aduanera en el proceso de importación.
  • Los receptores autorizados, los representantes fiscales y los destinatarios registrados.

 

Sin embargo, los impuestos especiales de fabricación no se aplican en ciertas operaciones:

  • Entregas diplomáticas o consulares.
  • Entregas a la Fuerzas Armadas de cualquier estado miembro del Tratado del Atlántico Norte y a organizaciones internacionales. 
  • Avituallamiento de buques y aeronaves que hagan trayectos a nivel internacional (quedan fuera los desplazamientos privados de recreo).

Origen y objetivo de los impuestos especiales

Los impuestos especiales no son nada nuevo, al contrario. Tienen su origen en la antigua Roma, donde se aplicaban impuestos al consumo de vino y también al consumo de otros bienes considerados como lujosos.

Actualmente, los principales objetivos que se quieren lograr con los impuestos especiales son los siguientes:

  • Recaudación. Por supuesto, estas tasas tienen una función recaudatoria, como ocurre con todos los impuestos.
  • Establecimiento de políticas directoras en otras áreas mediante la modulación de estos impuestos. En otras palabras, los impuestos especiales al tabaco o a las bebidas alcohólicas tienen también una función disuasoria para el consumo de estos bienes. Por su parte, los impuestos a la energía se aplican con fines de mejora de infraestructuras, políticas energéticas o control del consumo para desplazar unas energías a otras.

 

Actualmente, los impuestos especiales tienen una denominación europea. Esto se traduce en la existencia obligatoria de estos impuestos en todos los países miembros de la UE para el tabaco, el alcohol y productos derivados, cerveza e hidrocarburos. Por su parte, como decíamos, en España contamos también con impuestos especiales específicos sobre la electricidad y determinados medios de transporte.

Cómo se calculan los IIEE

Los impuestos especiales están regulados a nivel estatal por la Ley 38/1992. En esta ley, se define para cada impuesto el hecho imponible, todo lo que se incluya dentro de la base imponible para el cálculo de cada impuesto y los tipos impositivos que se aplicarán a cada producto.

Los porcentajes de estos impuestos son muy variables, y pueden oscilar desde un 3-5% para los impuestos sobre la electricidad, a cerca de un 70% como ocurre con los impuestos especiales que se graban sobre las labores del tabaco.

La Agencia Tributaria es la encargada de recaudar los recursos generados por los impuestos especiales. No obstante, esto no quiere decir que los cobre directamente ella, sino que elige a un agente recaudador del tributo que no es necesariamente quien soporta la carga del pago.

Así, por ejemplo, en el caso de la electricidad, la mayor parte del pago del impuesto recae sobre los consumidores finales pero es la empresa que suministra la electricidad, la que se encarga de recaudar el dinero del impuesto y entregarlo a la Agencia Tributaria. Estos depositarios autorizados deben presentar estas liquidaciones de forma mensual o trimestral en los primeros 20 días naturales que siguen al periodo de liquidación.

Como ves, los impuestos especiales tienen muchas condiciones y son bastante específicos. Si necesitas ayuda o tienes más dudas sobre los IIEE, puedes contar con Ibercóndor. Ofrecemos un servicio de consultoría formado por un equipo de profesionales especializados en normativa legal y fiscal que te ayudarán en todo lo que necesites. 

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